La marcha atrás es muy peligrosa para la seguridad sexual

La marcha atrás es muy peligrosa para la seguridad sexual

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marcha atras

El coito interruptus o más conocido, la marcha atrás es el segundo método anticonceptivo más usado en relaciones, pero lo que nadie cuenta es que es un peligro para la seguridad sexual y que no debemos abusar nunca de la confianza del otro diciendo “Tranqui, que yo controlo” o que ella diga “Avisa cuando te vayas a correr”.

Y es que te puedo asegurar que todos los estudios e investigaciones se producen porque hay una empresa que pone el dinero para que se desarrollen dichos estudios y porque les interesa que se diga algo positivo o negativo sobre tal cosa para posteriormente vender sus productos o hacer que la gente compre a lo loco porque ha leído algo de una universidad que jamás ha oído hablar sobre una persona que no sabía que existía. En este caso, como no hay nadie detrás al que le beneficie este estudio, entonces no he encontrado muchos datos sobre la marcha atrás y su eficiencia.

La marcha atrás es un método anticonceptivo muy usado

La marcha atrás es el segundo método anticonceptivo más usado en las relaciones sexuales, su funcionamiento parece bastante simple: el chico retira el pene de la vagina justo antes de correrse. Así el semen queda fuera. Pero esto no es fiable al 100%.
El pene, para lubricar, contiene una sustancia que se llama secreción preseminal o líquido presemen que suele contener una pequeña cantidad de semen. Es por esto que muchos médicos no aprueban esta práctica. Aunque algunos sexólogos indiquen que su eficacia es demasiado alta.

Existen muchas mujeres que afirman haber quedado embarazadas después de la marcha atrás. De hecho, mi madre no para de recordarme que yo salí de un coito interruptus y siempre me dice que tenga cuidado. No sé si será verdad o no, pero no suelo practicarlo por una razón que daré más adelante.

Todo apunta a que esta práctica está aumentando hoy en día, muchos estudios achacan a que la existencia de pastillas del día después y otros métodos anticonceptivos hormonales aumentan la inconciencia de los jóvenes a hacer esto. También la mala educación sexual en las escuelas que no informan nada sobre la seguridad sexual conlleva a este tipo de errores y falsos mitos.

Yo por mi parte también creo que la pornografía que consumimos hoy en día induce a que los jóvenes tiendan a hacer que, en el caso de los chicos, saquen el pene para luego eyacular encima de las chicas.

Y es que el hombre no siempre consigue que controlar cuando va a correrse y a eso encima le sumas que “antes de llover chispea”. Además, de que los chicos no disfrutan plenamente si tienen que estar pensando que tienen que sacarla a tiempo para no eyacular dentro y es entonces cuando tenemos un sentimiento de incertidumbre llevado hasta tal extremo que nos preocupamos de que a la chica le venga la menstruación. Y si se le retrasa nos volvemos paranoicos del todo y vamos con ellas a comprar pastillas o a realizar métodos de aborto mucho más peligrosos.