El Cáncer De Páncreas

La incidencia del cáncer de páncreas se ha calculado en 10 casos por 100.000 habitantes; la edad media de presentación clínica es de 69 años, con una ligera preponderancia en el sexo masculino (relación 1,2-1,5 a 1 respecto al sexo femenino).  La supervivencia global al cabo de 1 año de efectuado el diagnóstico es muy baja (12%) y aún más la supervivencia a los 5 años (0,4-4%), la más baja de todos los cánceres.

Los síntomas precoces del cáncer de páncreas son generalmente inespecíficos por lo que son, a menudo, ignorados por el paciente y el médico. Entre estos síntomas precoces inespecíficos se incluyen: flatulencia, malestar general, diarrea, vómitos y estreñimiento.

Cuando la enfermedad progresa y se encuentra ya en fase avanzada el paciente se presenta ante el médico con una ictericia indolora y una historia de pérdida de peso corporal. La prevalencia de los síntomas varía de acuerdo con la localización (cabeza, cuerpo o cola del páncreas) y el tamaño del tumor que crece en el seno de la masa pancreática.

Cuando la presencia de ictericia se asocia con un tumor que asienta en el cuerpo o en la cola del páncreas invariablemente coincide con una presentación clínica muy tardía, lo que hace que las posibilidades de poder extirpar el tumor sean mínimas debido a la ya casi segura existencia de metástasis en el hígado y en los ganglios regionales.

La extirpación quirúrgica del tumor y del órgano donde asienta (sea parcial o total) es el tratamiento que ofrece mayores posibilidades de curación, aunque más del 80% de los pacientes se presentan al médico en una fase evolutiva en la que la enfermedad cancerosa se encuentra muy avanzada o ya inextirpable, lo que explica los muy bajos porcentajes de casos en los que es posible extirpar el tumor, es decir el tumor es “resecable” y, en consecuencia, los desalentadores porcentajes de supervivencia de esta neoplasia maligna.

La clave para aumentar los porcentajes de casos en los que sea posible la extirpación del tumor y de parte del órgano donde asienta (duodenopancreatectomía cefálica) o de la totalidad del páncreas (pancreatectomía total radical) radica, pues, en un diagnóstico precoz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *